Tratamientos dentales estéticos preferidos por las celebridades
En este artículo, exploraremos en detalle los tratamientos dentales estéticos preferidos por las celebridades.
Para usar un cepillo de dientes eléctrico, coloca las cerdas suavemente contra los dientes y la línea de las encías en un ángulo de aproximadamente 45 grados, y deja que el cepillo haga el trabajo. Muévete lentamente diente por diente, pasando unos 30 segundos en cada cuarto de la boca para un total de 2 minutos. Evita frotar o presionar con fuerza.
Los cepillos eléctricos realizan el movimiento de cepillado por ti, por lo que es más fácil lograr una limpieza constante.
Pueden ser especialmente útiles si usas brackets, tienes movilidad limitada en las manos o tiendes a cepillarte con demasiada fuerza.
Los cepillos eléctricos son cepillos motorizados que mueven las cerdas automáticamente.
Dependiendo del modelo, la cabeza puede oscilar y girar, pulsar o generar vibraciones de alta frecuencia (a menudo llamadas “sónicas”).
Elige un cabezal que se adapte a tus necesidades. Las cerdas suaves suelen ser la opción más segura para el uso diario.
Si tienes encías sensibles, busca un cabezal de tipo “sensible” o de “cuidado de encías”. Para brackets, considera un cabezal ortodóntico.
Los modos comunes incluyen limpieza diaria, sensible y limpieza profunda. Comienza con el modo sensible si eres nuevo en el uso de cepillos eléctricos.
Un temporizador integrado de 2 minutos y un indicador de 30 segundos facilitan cubrir cada área de manera uniforme.
Los sensores de presión son útiles si tiendes a aplicar demasiada fuerza al cepillar.
Si viajas, revisa la duración esperada de la batería y si utiliza una base de carga o pilas reemplazables.
Enjuaga y seca el mango antes de colocarlo en el cargador para evitar acumulaciones.
Los modelos básicos limpian bien. Los cepillos de gama alta pueden añadir seguimiento por app, modos adicionales o más sensores.
Carga el cepillo si es recargable.
Coloca firmemente el cabezal, luego humedece las cerdas y aplica una cantidad de pasta del tamaño de un guisante.
Coloca las cerdas sobre la superficie del diente y a lo largo de la línea de las encías en un ángulo de aproximadamente 45 grados.
Sujétalo con un agarre ligero. Deberías sentir las cerdas tocando los dientes, no aplastando las encías.
Enciende el cepillo solo después de colocarlo en la boca para reducir salpicaduras.
Guía el cepillo lentamente—uno o dos dientes a la vez—sin frotar de un lado a otro.
Dedica unos 30 segundos a cada cuadrante: superior derecho, superior izquierdo, inferior derecho e inferior izquierdo.
Cepilla las superficies exteriores, interiores y de masticación de tus dientes.
Utiliza la punta del cabezal suavemente detrás de los dientes frontales, donde la placa tiende a acumularse.
Escupe la pasta dental y enjuaga si lo prefieres. Muchos dentistas recomiendan solo un enjuague ligero para que el flúor siga actuando.
Enjuaga el cabezal con agua corriente, sacude el exceso de agua y guárdalo en posición vertical para que se seque al aire.
Cepíllate dos veces al día durante 2 minutos cada vez.
Si tu dentista ha recomendado rutinas específicas por enfermedad de encías, tratamiento ortodóntico o sensibilidad, sigue sus indicaciones.
Después de cada uso, enjuaga bien el cabezal y déjalo secar al aire libre.
Limpia el mango ocasionalmente con un paño húmedo. Evita sumergirlo a menos que el fabricante indique que es resistente al agua.
Cambia el cabezal cada 3 a 4 meses, o antes si las cerdas están desgastadas.
Si estuviste enfermo, cambiar el cabezal puede ser una buena medida de higiene.
Sostén el cepillo a 45° en la encía, guía diente a diente; deja vibrar.
No presiones fuerte ni frotes, no compartas cabezales, no sumerjas el mango.
Sí, usa pasta con flúor; una cantidad del tamaño de un guisante basta.
Sí—presionar demasiado o mover rápido limpia menos y puede dañar las encías.
Cepíllate dos veces al día durante dos minutos, y después de comer si recomendado.
Sí, los dentistas suelen recomendarlos porque eliminan más placa y mejoran la técnica.