¿Qué ayuda a aliviar el dolor de muelas debajo de un empaste? En casa y de forma natural.
Los enjuagues con agua salada y el aceite de clavo son los mejores remedios naturales para…
Sí. Los dentistas generalmente pueden extraer un diente infectado o con absceso, pero el momento más seguro depende de cuánto se ha propagado la infección y si el diente puede salvarse. Su dentista puede primero reducir la hinchazón y el dolor, a veces con drenaje o medicación, luego extraer el diente bajo anestesia local y dar instrucciones claras para el cuidado posterior.
Una infección dental no es algo que se deba “esperar a que pase”. Además de causar un dolor intenso, puede extenderse a la mandíbula, la cara y otras áreas. Si tiene hinchazón facial, fiebre, dificultad para tragar o para respirar, busque atención dental o médica urgente.

Un diente se infecta cuando las bacterias llegan a la pulpa (el tejido interno que contiene nervios y vasos sanguíneos) o a los tejidos alrededor de la raíz. Esto sucede a menudo tras una caries profunda, una fractura, un empaste defectuoso o enfermedad periodontal avanzada. Cuando la infección genera presión dentro del diente o alrededor de la raíz, puede formarse un absceso (una bolsa de pus).
Las personas describen los síntomas de diferentes maneras, pero estos son signos comunes de una infección dental:
Si presenta estos síntomas, un dentista generalmente examinará el diente y tomará una radiografía para ver hasta dónde se extiende la infección.
En la mayoría de los casos, sí: un diente infectado puede extraerse de forma segura. La decisión se basa en tres preguntas prácticas:
Si queda suficiente estructura dental sana y las raíces son estables, el dentista puede recomendar una endodoncia para eliminar la pulpa infectada y sellar el diente. Esto preserva su mordida natural y suele ser la mejor opción para molares y premolares.
La extracción es más probable cuando el diente está muy fracturado, tiene caries debajo de la línea de la encía, pérdida ósea avanzada o una fractura que llega a la raíz. El dentista también puede recomendar la extracción si el diente presenta infecciones recurrentes o no puede restaurarse de forma confiable.

Si hay hinchazón significativa, drenaje o señales de que la infección se está propagando, su dentista puede centrarse primero en controlar la situación. Dependiendo del caso, esto puede incluir:
Los antibióticos no siempre son necesarios para todas las infecciones dentales. El enfoque correcto depende de sus síntomas y del examen clínico.

La mayoría de las extracciones se realizan con anestesia local, por lo que sentirá presión pero no dolor agudo. Una visita típica puede incluir:
La curación suele ser sencilla si se siguen los cuidados posteriores. Recomendaciones comunes incluyen:
Llame a su dentista de inmediato si tiene hinchazón que empeora después de 48–72 horas, sangrado incontrolable, dolor severo creciente, fiebre o secreción purulenta.
Los dentistas extraen dientes infectados todos los días, pero todo procedimiento conlleva algunos riesgos. Las posibles complicaciones incluyen:
Un examen adecuado y estudios de imagen ayudan a reducir estos riesgos y a guiar el plan más seguro.
Las tarifas de extracción varían ampliamente según el país, tipo de clínica y complejidad. El costo final generalmente depende de:
Para obtener un presupuesto exacto, necesitará una evaluación presencial.
La extracción elimina la fuente; la infección suele mejorar con drenaje, a veces antibióticos.
Sí, puede extraerlo, a menudo tras antibióticos o drenaje si hace falta.
Fiebre alta, pulso rápido, respiración rápida, confusión, debilidad intensa, presión baja.
Dolor pulsátil creciente con hinchazón, presión, mal sabor, a veces fiebre.
Consejo común: 600 mg de ibuprofeno, tres veces al día, tres días máximo.